18.6.15

FEVER de Katarzyna Rogowicz

FEVER es una bellísima obra de Katarzyna Rogowicz. Lo que en un principio iba a ser un proyecto-encargo, fue tomando vida propia a través de las entrañas de la artista hasta, literalmente, parir nueve ilustraciones a las que les puso voz la fotografía de Manuel Zamora.

Pero la historia no ha hecho más que empezar... el otro día estuve en FEVER, un taller de la artista donde te invita a intervenir una fotografía especialmente significativa para ti. Es increíble la experiencia de crear una historia nueva a través de un instante congelado hace más de medio siglo. Las fotos de los bisabuelos, abuelos, de los padres... que vieron pasar los años encima de una cómoda, son testigos de un cambio insospechado.
Esa abuela que nunca salió del pueblo, ahora tiene pintada una maleta en la mano porque se va a Japón, quién sabe si a tatuarse un tigre en la espalda.
A esos matrimonios enmarcados en plata, donde su complicidad radica en mirar cada uno hacia el lado donde les indica el fotógrafo del estudio, y agarrarse castamente del brazo, de repente les cambia el destino porque tú escribes en sus trajes una historia nueva para ellos.

Me encantó, sumergirme entre fotos, anécdotas familiares (qué más da si verdaderas o inventadas), pinceles, plumas, rodillos y tintas. Me encantó observar a Katarzyna en acción, tan pausada y curiosa a la vez. Me fascinó escuchar la historia de sus pendientes de flechas rojas, de su anillo de casada consigo misma y de los dibujos tan subidos de tono de un antepasado fantasmal.

Hay almas que no están entre nosotros por casualidad. Alguien las ha puesto en nuestro torpe escenario para que, de vez en cuando, nos toquen con su gracia y se produzca eso tan mágico dentro de nosotros. Hay personas que te hacen bien, que dejan algo dentro de ti que te eleva a dos metros del suelo, y sabes, que después de ellas, nunca vas a volver a ser igual... y no lo intentas, ya a estas alturas de vuelo.

Aquí os dejo algunas fotos del taller:

Taller FEVER (Katarzyna Rogowicz) 2015

Taller FEVER (Katarzyna Rogowicz) 2015

Taller FEVER (Katarzyna Rogowicz) 2015

Taller FEVER (Katarzyna Rogowicz) 2015
Taller FEVER (Katarzyna Rogowicz) 2015



Taller FEVER (Katarzyna Rogowicz) 2015
Os dejo también este vídeo que me encanta.





26.5.15

Carta a Benjamin Rasmussen

Carta a Benjamin.
Querido Ben:
Confieso que te he descubierto por casualidad y me gusta mucho tu trabajo, sobre todo el fotolibro "Home" que publicasrte. Me parece una delicia.
Como quiero tenerte presente, te buscaré en las redes sociales, para seguirte y bueno, en este blog pasarás a mi pequeña colección de descubrimientos molones.
Ah, por cierto, genial la foto con monito que has colgado en tu biografía.

Un fuerte abrazo.
Ya, siempre en contacto.
Pepa González.








12.5.15

Melissa Splitz o la enfermedad mental de mamá

Qué queréis que os diga, es durísimo hacer este camino a la inversa. Cuidar a la que se supone que una vez te cuidó.

Todavía podemos hacer un buen duelo por otras causas, vejez, enfermedad física... pero la enfermedad mental de un padre es otra cosa. ¿Por qué? porque pone en jaque todas las representaciones que uno tiene de niño con sus padres, siendo cuidado por alguien responsable y adulto. ¿Dónde te miras, entonces?. Los recuerdos se convierten en dudas.

Todo se complica aún más.

Pero bueno, también hace personas capaces de entender a la perfección idiomas inaudibles, pero que están. ¡Vaya que si están!. Capaces de captar las necesidades del otro, antes incluso de que las haya formulado. También hace personas sin duda, extraordinarias.

Mirad este proyecto de Melissa Splitz, no puedo decir más...

Melissa Splitz, "You don't have to worry about it" (2012)

10.5.15

EL DIABLO Y DANIEL JOHNSTON

Daniel Johnston es el hombre de las casualidades, y por casualidad, hace años, me lo encontré y me fascinó. Es una historia increíble, agria y preciosa a la vez. Os recomiendo que lo veáis entero.


3.5.15

El día de la madre

Un abrazo a todas las mammmas.
#yoconfieso que a veces, a veces, a veces, a veces, a veces..., a veces y a veces. 

6.4.15

Parecidos razonables

¿Qué tienen en común estas tres obras?

Que las tres son maravillosas, además, el tema es inagotable.

El nacimiento de Venus (Sandro Boticcelli, 1482-84)



Rineke Dijkstra (Hilton Head Island, 1992)

Angela Strassheim Untitled (Alicia in the pool)



20.2.15

Leaving Home, Coming Home: A portrait of Robert Frank (2005)


Este vídeo es un documental sobre Robert Frank (en un tuit: el Jack Kerouac de la fotografía)
En un post anterior escribí acerca de "Los americanos", de R. Frank, un clásico y un magnífico referente en el mundo fotográfico. 
Que lo disfrutéis: 


18.2.15

Paul Strand, el fotógrafo con pies de plomo.

Últimamente me lleva rondando esta foto por la cabeza.

Imagínate que la niña, que te mira intensa y contenida, no tiene ese sombrero de paja, de pueblo, sostenido en las manos... 

Imagínate también que no están esas ramas a la derecha, que encuadran a la niña y le dan sentido, verticalidad y volumen a la fotografía...

Imagínate ahora, que el muro de su espalda no está salpicado por restos de musgos, o lo que una vez fueron raíces de alguna planta vivaz o humedades, que simplemente fuera un muro plano, mudo, sin esa textura sutil, pero que brutalmente te atrapa la atención, y te lleva al centro de la Tierra, o sea, la mirada intensa en combinación con su actitud serena y contenida. 

Imagínate que los botones de su vestido no brillan, no establecen una extraña simetría que te dirigen a su cuello, su boca, su nariz... su pelo, que no intensifican esa sensación de verticalidad que ya señalan las ramas de la derecha, que no proporcionasen la estatura de la niña dentro de la foto. 

Tener los pies de plomo, te hace mirar con pies de plomo. ¿O no?.

Paul Strand, "Aprendiz de costurera", 1953.

24.1.15

Lectores de Proust



Esta es Altea, sólo tiene un dueño. Su dueño sólo tiene un autor. 
En gran medida, todos nos damos la mano.

17.1.15

Fotografiando a Proust

Hace algún tiempo vi esta foto en PijamaSurf, Marcel Proust está tocando la raqueta,  la chica del centro, irónica, posa como si estuviera en un estudio, un niño se cuela en el plano con un bastón y la niña pequeña se ríe espontáneamente, parece ya bastante acostumbrada a las fotos de aficionado.



Esta fotografía fue tomada en 1891, hacía justo dos años que se comercializaba la primera Kodak de bolsillo (la mítica Brownie). George Eastman, el fundador de la compañía era, por así decirlo, el Steve Jobs de la fotografía de la época: ¿Queréis fotos? Pues yo haré que toooodas las casas tengan cámaras mini para vuestros momentos-raqueta.

Su eslogan era como una canción de los Beatles, siempre está actualizado: "Usted pulse el botón. Nosotros haremos el resto". Desde que irrumpió esta cámara en el mercado, el número de fotógrafos profesionales empezó a decaer, a decaer, a decaer... hasta hoy.

La cámara Kodak, tuvo tal impacto social, que fue uno de los primeros productos de consumo de masas que hubo en Estados Unidos. Todo el mundo quería inmortalizar su intimidad, mirarse en el mundo real. Esta sociedad, estaba acostumbrada a los retratos de estudio, formales, pausados, congelados antes de pulsar el botón. Son dos usos distintos de la fotografía, pero hoy me inclino por los momentos Proust-raqueta.


Para Albertina @carquetas

11.1.15

Angelica Dass o los colores de la humanidad

Leí no sé dónde, que el pasaporte más caro en el mercado negro es el brasileño. Casi cualquier persona del planeta podría haber nacido allí sin levantar sospechas.

De alguna manera Humanae cuenta la historia de Angélica Dass, una fotógrafa brasileña afincada en Madrid, nieta de nativos brasileños negros, su padre fue adoptado por una familia de "blancos". De alguna manera, este proyecto nació muchos años antes de que ella tomara plena consciencia de su propósito. 

Humanae nace desde la diversidad global en el más amplio sentido de la palabra. No invita a detenerse en estaciones de paso como la edad, el género, la religión etc, y menos aún bucea en menudeces tales como el estatus social, económico, político, o la nacionalidad de nadie. Su sistema de reclutamiento de los candidatos es aleatorio, a través de las redes sociales.

Angélica retrata con un fondo blanco, luego coge una pequeña muestra de pigmento de la nariz, que es la parte del cuerpo más sensible al cambio de color de la piel (el frío, el sol, un resfriado, una borrachera...) y lo traslada a la paleta de Pantone, un sistema industrial de clasificación del color, donde los colores primarios tienen la misma importancia que las mezclas a partir de ellos. Todos valen. 



Ninguna persona tiene el mismo color de piel, ni siquiera su propia piel tiene una pigmentación homogénea. Teóricamente hablando, la infinidad de colores de piel tiene su límite en el número de habitantes, que en ese milisegundo, tenga el mundo. 

Este proyecto ha sido viral, otra vez, en el más amplio sentido de la palabra, porque las sinergias que ha creado han sido, no menos interesantes, desde análisis estadísticos de los colores de la piel, pasando por la variedad en las formas de las caras, proyectos escolares en los que los niños desaprenden teorías: "el lápiz de color carne"... #WTF is this?

Lo que me parece más fascinante del proyecto de Dass, es la subjetividad que se despliega tras esos "PANTONE 58-8 C", "PANTONE 323-2 C"... la insatisfacción con el aspecto propio incrementa las ventas de cremas que "entonan" a los norteamericanos y europeos, mientras que esas mismas multinacionales fabrican lociones para "blanquear" a los asiáticos. 

Todo depende del aplomo con que mires a tu ideal del yo, supongo. 



Para Henry, @GuitarCafe